martes, 30 de abril de 2013

Primavera

La primavera, que no tiene prisa, se esconde desde hace días en las ramas gordas de los árboles.

La primavera, humilde trabajadora, aunque no lo parezca, que cumple con su deber de florecer, nos lleva años de ventaja, no le tiembla el pulso, sabe que todo llega y que no hay lluvia que cien años dure.

Quién pudiera parecerse en algo a la primavera.

domingo, 28 de abril de 2013

Santander

Llueve y huele a cuna, a vaca recién parida, a pan entre los dientes. Llueve y no se cansa de llover, y lo que sobra va a parar al mar, que para eso está. Llueve y el frío se queda fuera del paraguas (hay un campo magnético, electromagnético, lo que sea, un campo alrededor del paraguas que no repele el agua, que sería lo suyo, repele el frío). La lluvia es lo que querría haber sido García Márquez, la excusa para que nos abracemos y así nos queramos más.

sábado, 27 de abril de 2013

Trabajo

El trabajo tenaz todo lo vence. En latín queda mejor, pero significa lo mismo. Ayer hablábamos en el viaje Marta y yo del destino, el karma, la alineación de energías para que suceda algo. Hablábamos desde fuera, comentando lo que dicen los que creen en todo eso. Nosotros creemos en el trabajo, como Cicerón, o como Publio, el que dijera el latinajo que me han mandado hoy al correo, creemos en la constancia, y no es nuestra vecina. Pero nuestra fe tiene grietas, las que tiene la vida, y sabemos que a ese todo que vence el trabajo hay que ponerle delante un casi.

miércoles, 24 de abril de 2013

Verano

Hoy la noche ya olía a tortilla francesa, a ventana abierta y a grillo (sin llegar a sonar los grillos, pero olía). Hoy la noche tenía más luz que el día, porque esta noche ha llegado, por fin, el verano.

Respuestas

Vuelve a pasarme lo que me ha pasado más veces: busco respuestas, las palabras que digan lo que me pasa. Y las busco en los poemas, en el Evangelio, en el discurso del Premio Cervantes, en los apuntes de neurofisiología. Es inútil: la respuesta, como la belleza, está dentro, y hay que pelarse.

martes, 23 de abril de 2013

Llorar

Los científicos no saben por qué lloramos. Unos dicen que porque en las lágrimas nos deshacemos de hormonas que nos estresan, y por eso llorar relaja. Otros dicen que nos hacen débiles frente al enemigo, que se apiada de nosotros.

El domingo hubo llanto de los dos, de mi padre y mío. No sé por qué lloró él, supongo que por miedo, o por soledad, o porque está perdido y no encuentra luz, o para ablandarme. Yo lloré de rabia, de pérdida, de una vida hecha por él y en la que falta él.

lunes, 22 de abril de 2013

De ayer

(Yo nunca había entendido este poema de Alberti. Ayer lo entendí un poco, el poco que copio a continuación)

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era su blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.

sábado, 20 de abril de 2013

Garganta

Hoy no he salido a correr: ayer me picaba la garganta y he pensado que lo mejor era descansar. Marta dice que es porque algo quiero decir y no digo, que algo se cuece en mi garganta y me levanta ampollas. Mañana saldrá de esta boca lo que tenga que salir. Me recomienda mi suegro que le ponga cariño, y que le ponga prudencia. Yo no sé qué habrá que poner, cómo tendré que sentarme delante de aquel papel en blanco, si todo lo ensayado aquí, en este blog, y hasta ahora, en esta vida, servirá de algo, si hablaré con las tripas, el coco o el corazón (acuérdate de lo que decía la Bostru: con las tripas se habla del presente, con el coco del futuro y con el corazón del pasado).

Me huele que esta garganta que escuece, hierve de pasado, de lo que dijo al irse, de lo que ha dicho después de irse, y sobre todo, de todo lo anterior, de todo lo bueno anterior a irse. Tal vez por mis labios mañana salga corazón.

viernes, 19 de abril de 2013

Canto

Rompe la mañana, la ilumina, un pájaro cantando, un silbido nada más, tal vez el picotazo en el manto negro por el que entra el primer rayo de sol.

miércoles, 17 de abril de 2013

Sinceridad

Hija de la misma madre que simple y sencillo, la sinceridad es una cosa que hay que gastar con uno mismo sin mucha piedad si se quiere crecer, y con el resto con mucho cuidado si no nos queremos quedar solos. Nos negamos diariamente, nos autonegamos, quiero decir, nos mordemos la lengua, miramos para otro lado, pintamos, doble capa, a 4 manos, las verdades que no sabemos decir de un solo golpe de aire. Es difícil pelear contra el parco que es uno, contra el tajante, el simple que es uno. Oh aquellos que saben ser su esencia y no les vence el miedo a que su voz se oiga sola, como una pradera de nieve, como una tela blanca estirada de un golpe en el aire. Oh aquellos que saben cuándo y cómo callar la verdad, para luego ir lloviéndola poco a poco, a su tiempo, en su sitio.

martes, 16 de abril de 2013

Difícil

Esto es difícil, cargar la escopeta de improperios, poner en orden los reproches y agarrar con las dos manos el vómito, decirle a tu padre que su piel ya te da asco.

Es difícil coger este toro por los cuernos, agarrar este rábano por las cuatro hojas que le quedan, sentarse delante de unos ojos que ya no conozco, jugar al frontón con los sentimientos.

Qué difícil quitarse este chapapote, esta capa de rencor, esta fila de preguntas, esta ristra de respuestas. Este peso ya mío, acumulado en año y pico de distancia, de túneles, de palabras.

Qué difícil matar sin herir, acabar de un solo tiro con este pájaro que me vuela la cabeza, dar con precisión cirujana, sin salpicar, donde a mí me cure.

Y en eso ando, pensando en que el domingo hablo con él.

lunes, 15 de abril de 2013

Canarios

Me cuentan que una señora que tenía un montón de canarios se ha separado, los canarios se han quedado en la casa del marido y se han ido muriendo poco a poco, porque la que los cuidaba era ella.

Se muere un canario, mil canarios, en el corazón de uno cuando le dejan.

Pero también es verdad que los canarios se crían, y estamos en época.

sábado, 13 de abril de 2013

Verde

Igual que los esquimales distinguen tropecientos tipos de blanco, de nieve, yo hoy he visto un montón de verdes, que está el campo recién parido, que hay matices (el viento, la pendiente del suelo, la sombra), que hacen verdes distintos que yo no sé decir con palabras, y que la Naturaleza no sabría repetir. Hay primavera en el campo y en la gente: llega gente a recibir shiatsu y nadie es igual, y todos traen su problema, y todos se desnudan lo justo para que lo que su cuerpo me cuenta se parezca a lo que dice su boca, y que su color, el verde que dan, si te fijas, no es nunca igual, ni de uno a otro, ni en uno mismo al principio que al final de la sesión.

Florentino

Cuentan cuentos y los cuentan mal, parece que están leyendo un libro, y no es eso, porque para que sea eso, leo un libro. La gracia está en la gracia, la gracia está en que me lo crea y en que te lo creas tú. Le pasa a Gala (llevo días cargando un libro de relatos que ya cargan..., que se repiten, creo que igual que se repite mi estilo y mis temas en este blog), y le pasaba a la cuentacuentos de hoy: le faltaba esa vida que pretendía tener, le sobraban palabras de traducción de libro americano y le sobraban moralejas, que a buen entendedor...

Pero ha hablado de Florentino Ariza y me ha despertado la poesía, la actitud, quiero decir, la etapa en la que García Márquez escribió en mi corazón, más que en mi cabeza, ya sabemos, lecciones sin ganas de aleccionar, palabras de quilates que parecían pesar gramos, y etcétera.

miércoles, 10 de abril de 2013

Pasado

Habla uno del pasado y le viene enseguida un olor para cada cosa: el teléfono de la Nana olía a aceite de huevo frito, el de la Yaya olía dulce, y los dos a una distancia tremenda de Papá y Mamá. Las plancha olía a galletas de limón, la lavadora a alcantarilla recién lavada, las camas a un sueño viejo, los interruptores al miedo de la infancia a cualquier cosa, el miedo metido en vena al calambre, al frío, al futuro, e incluso al pasado, a lo que uno había hecho y que podía tener su castigo tarde o temprano.

martes, 9 de abril de 2013

Más papista

Hablo mucho del Papa por aquí, dice la Maca. Y lleva razón. Pero es que me llama la atención el tema.

Sigo pensando que la Iglesia, como tantas cosas, funciona a pesar de sus dirigentes. Sigo pensando que el Papa no tiene poder (ni siquiera sobre los Obispos: hoy me llegaba un vídeo de Ratzinger en un acto en el que de una fila de Obispos la mayoría le negaron el saludo; esto es lo que ha despertado el tema otra vez hoy), que el Papa no tiene poder, decía, porque no puede evitar que nos tapemos los oídos cuando sale en la tele, ni que nos apartemos otros cuantos metros más de las iglesias, pero algo tiene, algo debería tener un hombre espiritual, como decía la tía Rosa que tenía que ser el Papa, algo debería movernos un hombre feliz y sabio, alguien que nos hablase unos centímetros por debajo de la piel, alguien que nos vendiese felicidad y no dogmas, viento y no caminos, algo tendría que despertar en nosotros, aunque fuese una inquietud, un picor en la nariz del alma, un estornudo espiritual.

lunes, 8 de abril de 2013

Bufanda

Había una bufanda colocada encima de una papelera en Chamartín, pero puesta con cuidado; uno sabía al verla que no la habían tirado; la habían recogido del suelo para que no la pisaran, la habían puesto en el borde de la papelera para que no se manchara, y para el que volviera a buscarla la viera, porque todos sabemos la alegría que da encontrar lo perdido.

Fe

Dice el Papa que santo Tomás, el que no creía si no veía, era pobre, porque no tenía fe. Porque no tenía razones para vivir, diría Fonso. Porque no tenía un porqué, habría dicho yo hace años, cuando escribía textos más cursis que los de ahora. Porque le daba miedo pasear por el aire, le diría Indiana Jones. Porque se ponía la tirita antes de hacerse la herida, porque decía y no hacía, porque aprendía pero no comprendía, porque llamaba y no entraba.

Tomás no sabía que hay gente buena capaz de vencer a la muerte, a la crisis, a la tristeza, a los noístas. Ni se imaginaba Tomás que una señora de la tele que hasta hace poco ayudaba a toxicómanos porque perdió a su hijo yonki hace 30 años, y que ahora da de comer a los parados, diría como don Bosco: "ojalá pudiéramos dar más comida de la que damos". Quién nos habría dicho que eso tan breve y tan difícil era la fe, hermano Tomás.

domingo, 7 de abril de 2013

Disculpen

Disculpen, pero es que me he puesto tenso, me han tensado sus palabras, tantas palabras. Yo no tenía pensado preocuparme por esto y van ustedes y se preocupan por mí y me preocupan a mí. Yo tenía pensado ir toreando el mihura según fuera viniendo, yo tenía pensado disfrutarlo a mi manera (ayer, sin ir más lejos, hablé de esto de los ritmos de uno, de los órdenes de uno, del camino por el que cada uno llega a la felicidad).

Disculpen que haya dicho que yo no le doy a esto la importancia que le dan ustedes, que yo le doy importancia a otras cosas. Yo ya lo había dicho en otros foros, en otras charlas, incluso puede que en este blog, que para mí lo importante es el fin y no los medios. Y una boda, estaremos de acuerdo, es claramente un medio.

sábado, 6 de abril de 2013

Orden

Gasto agenda. Podría ser síntoma de que dentro llevo un desorganizado que debe organizarse por fuera, pero no, soy tan cuadrícula por dentro que hasta me salen cuadraditos cuando sudo. Por eso me gusta la rutina, por eso me gustan las Excel, por eso me gusta esto de volver cada noche al rincón donde poner en fila mis ideas. Y he mejorado, ¿eh?, yo era un palo, ahora soy un poco más rama, un poco más flexible. Con esto, como con tantas cosas, pasa que si uno dobla más de lo que debe, la cosa chasca. Cada uno tiene un margen de maniobra, y, si presta atención, cada vez lo va conociendo mejor, cada uno tiene una temperatura con la que se ducha a gusto y entonces la ducha es un placer. Salirse de ahí sería quemarse o helarse, ser menos feliz.

miércoles, 3 de abril de 2013

Casa

A veces volver a casa (aunque sea del trabajo, 10 horas fuera) se parece a cuando éramos pequeños, y mi silla, mi luz, mis pipas, todo eso, lo pequeño, todo eso, es un terreno suave, blando, en el que me siento más seguro.

martes, 2 de abril de 2013

Orégano

Ayer una niña dentro del carrito de la compra le dice a su madre "qué es eso", y la madre dejando el botecito dentro del carro dice, "orégano".

No le pasó a la niña como a Neruda cuando oyó la palabra orégano (quemé los diccionarios, y a todo grito por la orilla de los ríos yo masticaba mi palabra orégano), ni como a Gonzalo Rojas cuando oyó la palabra relámpago (la palabra relámpago me fue más relámpago que el relámpago), que les explotó en la cabeza y y les llenó la vida del eco de una esdrújula.