miércoles, 17 de julio de 2013

Tormentas

A Luis Ángel le gusta mojarse (metafórica y literalmente), caminar en la lluvia sin paraguas. En Roma nos pilló a la Maca y a mí una tormenta y nos metimos debajo de un toldo mientras 4 locas adolescentes, sobre todo una, la más guapa, corrían calle arriba, calle abajo dando grititos y saltitos, haciéndose fotos. En esto de vivir pasa que a dos les das un papel, uno lo lee y otro lo usa para limpiarse el culo.

Hoy nos ha caído una tormenta en la carretera, granizo gordo, como judías. Uno se asusta, porque se ve poco, por si el coche patina, por si se abolla la chapa, esas cosas. Como siempre, pensamos que los coches, los móviles, las copias de seguridad de Word, lo que sea, nos protege. ¿Cuántas tormentas más tendrán que caerme para descubrirme, como Adán, desnudo por la vida?

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